Los Artistas del Pueblo fue un grupo de cinco artistas, cuatro eran grabadores y pintores: José Arato (argentino), Adolfo Bellocq (argentino), Guillermo Facio Hebequer (uruguayo) , Abraham Vigo (uruguayo naturalizado argentino) y uno escultor: Agustín Riganelli (argentino).
Se conocieron en la década de 1910, siendo muy jóvenes, en el Barrio de Barracas.
Vale destacar que aquellos eran tiempos convulsionados, de modernización y de cambios vertiginosos tanto a nivel nacional como internacional. En líneas generales: a nivel nacional: primeras elecciones presidenciales con la Ley Sáenz Peña que estableció el sufragio secreto y obligatorio para varones mayores de dieciocho años (1916), la Reforma Universitaria de Córdoba (1918), la Semana Trágica (1919), la Patagonia Trágica (1921) y el primer golpe de estado. A nivel internacional, la Gran Guerra, la Revolución de Octubre del 17, el surgimiento del nazi fascismo.
Era una época de agitación en lo político, en lo social y también en el arte. Tiempos en que se presenta también el debate por el arte moderno y la constitución de una identidad nacional.
En Buenos Aires, ciudad cosmopolita y de muchos contrastes, esa época de modernización despareja y discontinua conllevaba desarrollos en ciertas zonas y marginalidad en otras.
Se encontraban palacios y modernas casas del norte de la ciudad, al mismo tiempo que al sur se encontraban los suburbios, las fábricas, los establecimientos industriales, los depósitos de mercadería y los conventillos denotando los problemas de vivienda, relacionados con el fenómeno de la inmigración.
A su vez, los inmigrantes vinieron con una identidad, con su idioma y sus costumbres, y con su ideología, muchos de ellos cercanos al anarquismo.
Los Artistas del Pueblo habitaban esas zonas de la periferia en calles sin asfaltar, alejados del centro, en barrios caracterizados por la pobreza y el hacinamiento. Y es en este contexto histórico y geográfico en el que debemos ubicarlos.
El nombre de Artistas del Pueblo fue puesto por la crítica en 1920, como un apodo con cierto grado de menosprecio, pero que ellos supieron agradecer y lo tomaron con mucha honra. Porque se sentían pueblo. Tenían al pueblo como tema principal y a su vez el pueblo era también el destinatario de sus obras. Todos ellos compartían un objetivo en común, que era realizar un arte de contenido social.
Su trabajo como grupo de artistas duró unos quince años, porque Arato fallece en 1929 y Hebequer en 1935. En 1949 fallece Riganelli.
Los dos de más larga vida y carrera artística son Vigo y Belloqc. Pero aún en forma individual siguieron trabajando en el mismo sentido que venían haciéndolo como grupo. Estaban convencidos que el arte tiene una función social y no querían un arte formal de mero goce estético para la elite.
¿Qué tipo de trabajo hicieron?
Para lograr llegar al pueblo, utilizaron una estética realista y eligieron el grabado, porque era una práctica que les permitía realizar muchas reproducciones a bajo costo y de esa manera llegar a más público a menor precio.
Hacían grandes tiradas de trabajo e iban a las puertas de las fábricas, a las bibliotecas, a vender los grabados y así acercaban sus obras a la gente. Y a su vez era una forma alternativa de exposición.
Tengamos en cuenta que por aquellos años la práctica del grabado artístico en la Argentina era muy reciente.
Ellos incorporaron a la plástica nacional temas que hacían a la vida cotidiana de sus barrios. Su iconografía era el conventillo, el arrabal, el barrio pobre y su gente, reuniones sindicales, el trabajo, etc.
Hay que destacar la presencia simbólica de la mujer en las imágenes gráficas, en un papel de compañera sacrificada, madre hambrienta que amamanta a sus hijos, la maternidad obrera o la víctima de la explotación sexual, pero también, la muestran como una activista.
Es importante remarcar que el grupo no estaba cerrado. Se vincularon a otros artistas como Quinquela Martín y Juan de Dios Filiberto (que eran parte de los artistas de la Boca) con afinidad por origen social, opciones artísticas y compromisos ideológicos.
El núcleo de sus acciones contra los ámbitos de legitimación y antisistema, puede reflejarse en la constitución del Salón de los Recusados en 1914, y en su participación en la creación de la Sociedad de Artistas Pintores y Escultores (1917) y del Salón de Independientes en 1918.
Tuvieron un rol central como ilustradores de revistas y periódicos de izquierda como así también de libros de ediciones económicas.
En 1926 aparece la Revista Claridad. Esta revista de corte de izquierda, anarquista, socialista, comunista, reunía a los escritores Elías Castelnuovo, Leónidas Barletta, Cesar Tiempo, Roberto Mariani, Alvaro Yunque, entre otros.
Los Artistas del Pueblo fueron los ilustradores tanto de la Revista Claridad, como de los libros de bajo costo que editó la Editorial de Zamora (Editorial Claridad). Siendo publicaciones destinadas a las clases más humildes.
Lograron reconocimiento, incluso obtienen Primer Premio del Salón Nacional de Bellas Artes: Bellocq en 1929; Riganelli en 1922; Vigo en 1943. En el caso de Hebequer, no obtuvo el Salón Nacional, pero su participación en el Salón anual de Grabado en el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) de 1931 derivó en que el Museo adquiriese uno de sus grabados. Merece destaque también la medalla de plata que obtuvo Bellocq en la Exposición Internacional de París de 1937.
Actualmente la obra de estos artistas forma parte de numerosas colecciones públicas y privadas. Para citar algunas de ellas: Museo Nacional de Bellas Artes; Museo Castagnino Macro; Museo de Bellas Artes de la Boca “Benito Quinquela Martín”; Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires; Museo del Dibujo y la ilustración; Colección Miguel A. Muñoz; Colección Galería Vermeer; Colección M. Teresa Constantin; Colección Claudio Rabendo; Colección CeDInCI; Colección Mauricio Neuman; Colección Alberto Giudici.
Los Artistas del Pueblo estaban convencidos que con el arte se podía modificar la sociedad y con esa convicción trabajaron y con esa convicción vivieron.
Acompaña: foto de la obra «El Agitador» de Abraham Vigo. De la colección del Museo Nacional de Bellas Artes de Argentina.
Mir Diaz Araya
Bibliografía:
Muñoz, M. Á. (2008). Los Artistas del Pueblo. Buenos Aires: Fundación OSDE.
Sivori, M. d. (1993). Catálogo de exposición «Abraham Vigo. Retrospectiva a cien años de su nacimiento». Buenos Aires.
MALBA, V. (s.f.). Colección Malba. Obtenido de www. malba.org: https://coleccion.malba.org.ar/boceto-para-la-escenografia-del-acto-i-de-el-rey-hambre-de-leonidas-andreiev/
MNBA, R. (s.f.). MNBA Colección. Obtenido de MNBA: https://www.bellasartes.gob.ar/coleccion/obra/3655/tor:
MNBA, H. (s.f.). MNBA, Colección. Obtenido de Museo Nacional de Bellas Artes: https://www.bellasartes.gob.ar/coleccion/obra/1305/
Muñoz, M. Á. (2000). Trayectos de las artes plásticas en la Argentina del siglo XX. Obtenido de https://digitalcommons.providence.edu/cgi/viewcontent.cgi?referer=&httpsredir=1&article=1820&context=inti
Pacheco, M. E. (1986). Adolfo Bellocq (1899-1972), Obra Grabada. Tesis de Grado.
Sarlo, B. (2020). Una modernidad periférica: Buenos Aires 1920-1930. Libro Kindle. Buenos Aires: Siglo Veintiuno Editores.
MALBA, S. S. (s.f.). Renovación estética en la década de 1920 . Obtenido de malba.org.ar: https://www.malba.org.ar/la-renovacion-estetica-en-la-decada-de-1920/
Sivori, M. d. (1992). Catálogo Exposición Guillermo Facio Hebequer, Octubre 1992. Buenos Aires.
MNBA, V. (s.f.). Colección. Obtenido de Museo Nacional de Bellas Artes: https://www.bellasartes.gob.ar/coleccion/obra/8728-11-04/
Castagnino+Macro, M. (s.f.). Museo Castagnino+Macro. Obtenido de Colección: https://castagninomacro.org/page/obra/id/2209/Vigo%2C-Abraham/Oradora-femenina
